miércoles, 24 de marzo de 2010

Luchar o rendirse?


Hoy decidí que contaré mi testimonio, para que muchas de las personas que leen mi blog y que aun no sepan de que se trata vivir con un sindrome de alergia total o sensibilidad quimica multiple, como quieran llamarla...

Nací con una salud muy buena, el ambiente conspiró para que mi sistema inmunológico complicará las cosas, tanto las emociones, como la inexpresividad de muchos sentimientos.

De todas maneras crecí como una niña normal con tendencias a ser alergica, con resfrios y catarros, extrañas infecciones y casi siempre rechazando cualquier agente externo quimico, pomadas, cremas, y de contacto pulseritas, ropa de lana..pero sin llegar a extremos, sufrí de urticarias, sequedad de garganta, cosas sin importancia, estaba sana, llena de vida y de energia, a mi 17 sufrí un primer atisbo de que algo andaba mal, al sufrir un desvanecimiento después de que me aplicaran una penicilina intramuscular. Hasta ahi, las cosas bien correr, nadar, manejar bicicleta, viajar, cantar, estudiar...

Terminé mi carrera como arquitecta y comencé a trabajar.

Tuvé una hermosa bebe que siempre fue un angelito, ahora esta a punto de cumplir 9 años y ella sabe mas que cualquier doctor sobre mis síntomas y cuando ponerme una inyección.

El año 2007 me internan y pienso: "Dos días de relax, de mirar tele, de oir música, de estar sóla y meditar y aburrirme y pensar"
Me piden firmar por si "algo" llegara a pasar, claro que firmo lo que sea, no se me pasa siquiera por mi mundo de ese instante a que me enfrentaría las próximas horas, eran las 8 y media de la mañana y todo normal, los ruidos hospitalarios , los susurros de los enfermos, las quejas silenciosas de las señoras adoloridas y aquejadas por enfermedades de todos los colores, formas y endiablados síntomas.
Esperamos a los doctores que vienen con una mesita, con el antibiótico, unas inyecciones y un aparato para tomar la presión, lo primero es hacerme firmar el papel, nadie quiere comprometerse, lo entiendo, lo hago.
Sacan a mi mamá de mi sala, y se va cerca a la puerta, que esta abierta, a mi alrededor las señoras comentan, hablan de sus cosas, el aire tranquilo.
Comienzan tomando mi presión que en ese momento esta normal, ya con mis venas castigadas por el suero empiezo a sentir temor, el doctor, se acerca y abre una aguja hipodérmica con la que me hace una cruz cerca a mi vena, y pone 1 gota de antibiótico en esa pequeña abertura entre mi piel y mi torrente sanguíneo.
3 minutos después, comienzo a sentir que mi corazón late como un caballo corriendo, escapando, comienzo a atemorizarme, nunca sentí una cosa así. Miro afuera y mi mamá esta tejiendo con la vista abajo, agradezco a Dios por eso, porque 2 minutos después siento que la vida se escapa de mi cuerpo, mis manos pierden el control, como en las películas de terror mis pies se dan la vuelta y mis manos igual, rigidas, incontrolables, no es mi cuerpo!!
No puedo controlarlo.
Escucho a los doctores decir que estoy entrando en shock, comienzo a convulsionar y me duele hasta la última fibra de mi ser, mi cuerpo se vuelve una pequeña masa de dolor intenso, no hay una celula de mi que no sienta la sacudida, el temor, el terror de sentir que se sale mi alma, que esta vez suelto los hilos de la vida, y no! No dejo que eso pase tengo una hija por quien vivir!!!!! Mi mamá? Estará viendo todo?? Después de minutos de espasmo y desesperación, me doy cuenta que los doctores están tan asustados como yo, veo gente corriendo en la sala, maquinas y tubos de oxigeno, me siento y empiezo a vomitar sangre, me duele el alma, no puedo colocar el dolor en un órgano, en un lugar, es todo, ese momento me duele la ciudad, me duele mi mundo, me duele estar viva.
Dejo de respirar y veo con ojos desorbitados a la puerta, no veo a mi mamá.
Cardiólogos, neumólogos, inmunólogos y un sinfín de personas de blanco me rodean, veo a mi hermana llorando, los minutos giran en vez de avanzar, cierro los ojos y me pierdo de rato en rato en visiones de mi hijita de 6 años yendo al colegio, corriendo, riendo……
Mi vida se termina y yo quiero seguir luchando agarrada del hilo fino que aun no se rompe, pero escucho y veo entidades grises y negras a mi alrededor mezcladas entre los mandiles blancos y la voz de mi hermana que me dice que todo saldrá bien.
Me aterro, me muero, me confundo, ya no hay luz solo intenciones de luces que giran y silencio.
Dejo de respirar siento agujas en todas partes, desesperación y gritos y voces agitadas, ya no veo nada solo pienso en mi hija, y en quien la va a recoger del colegio en su último dia de clases de primero básico.
Me ponen en una camilla y corremos por el pasillo veo ojos conocidos, y grandes lagrimas corriendo por esos rostros queridos, quiero decirles que estoy bien, que no se asusten, que saldré de esta, pero no puedo hablar, llegamos a una sala, conocida por mi, porque ahí murieron mis dos abuelitos es Terapia Intensiva donde soy instalada a las maquinas y revivo y gracias a un Ángel en cuerpo de doctor, quien me pone la adrenalina que me devuelve a la vida...

continuara...

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